Fin de año en el Teatro Solís: entrevista con Laura Canoura -
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Fin de año en el Teatro Solís: entrevista con Laura Canoura

Luego de lanzar su álbum en vivo, Laura Canoura prepara su espectáculo de fin de año en el prestigioso Teatro Solís. La artista compositora se presentará en la sala principal de este recinto con un nuevo show que recorrerá distintos álbumes y también diversas sensaciones. Un concierto con un despliegue importante y grandes invitados que acompañarán a la protagonista sobre el escenario. Tuvimos la oportunidad de conocer anécdotas y detalles de una de las principales voces femeninas de la cultura nacional, quien habló sobre su carrera y la producción de este recital en entrevista con MUS.

El próximo 27 de diciembre, estarás presentándote en el Teatro Solís. ¿De qué manera vivís esta presentación en una fecha tan particular teniendo en cuenta que estaremos despidiendo el año?

Claro, una fecha diferente digamos. Sobre todo, para mí, que el otro día bromeaba y decía que yo no soy una cantante de verano, no sé por qué, será por el tipo de música que hago, que mi fuerte de trabajo es en los meses de otoño, invierno, primavera… Pero me da mucha ilusión una cosa particularmente y es la posibilidad de que la gente que vive en el exterior y viene a Uruguay a pasar con sus familias, ser como un pretexto de encuentro también. No solamente alrededor de un fuego y un par de cervezas se reencuentra la gente, sino también a través de un espectáculo de pronto, con canciones, con emociones, algunas muy conocidas, otras no tanto.

¿Cómo venís trabajando el espectáculo?

Bárbaro. Con mucha intensidad porque son meses del año de mucho trabajo para todos. En este momento estamos en la etapa de la preparación de la base, mucho ensayo con los músicos, por otro lado, voy a tener un coro bastante grande… un grupo bastante grande de gente cantando, entonces se está ensayando en paralelo eso y con felicidad, con la alegría del reencuentro. Cuando los músicos nos reencontramos y tenemos que preparar un espectáculo, más en una ocasión así de importante porque es en el Solís, se vive con mucha alegría, desafío y experimentación también, ¿no?  

¿Qué particularidades tendrá el show? ¿Contará con invitados?

Sí, vamos a tener invitados. Aparte de darme el gusto de tener cantantes que son gente muy prestigiosa del carnaval y que van a hacer una participación ajena a ese género, porque lo que yo hago no es carnaval, y me tiene super feliz. Están dirigidos por Martín Angiolini, que es un compañero con el que trabajamos mucho tiempo en Master Class, nos hicimos muy amigos, es un tipo muy talentoso, muy generoso también. Y voy a tener dos invitados que me da mucha alegría. Por un lado, Gabriel Peluffo de Buitres, que ya vengo haciendo desde el Sodre del año pasado un tema de él que es El mincho bar, es un tema que me encanta y es muy volcado a mi manera de interpretar. Ya tenía muchas ganas desde ese momento de invitarlo para hacerlo juntos en mi versión, digamos, y tuve la suerte de hacerlo con tiempo, Gabriel estaba con disponibilidad de fecha. Haremos eso y seguramente algún tango porque él ahora está haciendo tangos y me da mucha curiosidad ver qué tango podemos hacer los dos juntos y que el resultado sea una versión de los dos. Va a estar Florencia Núñez, que es una artista de la nueva camada, muy talentosa, premiada con el Graffiti como mejor compositora este año, un premio que la destaca como mujer en esa categoría, que destaca una parte del talento que tiene ella, que los premios a veces llegan en los momentos oportunos como este caso. Florencia además es alumna y trabajamos hace ya dos años juntas y me da mucha alegría que mi público la conozca y que el público de ella se conozca con el mío.

¿Qué significa para vos presentarte en este Teatro Solís, tan emblemático y tan moderno al mismo tiempo, sabiendo además que lo has transitado por sus distintas etapas a lo largo de los años?

Claro, el Solís más allá de que sea una de las dos salas más importantes que tenemos en Montevideo, tiene como una cuota aparte de historia. De historia personal y de historia colectiva. El hecho de ser un teatro tan antiguo, que ha visto pasar por ese escenario artistas de la comedia, artistas nacionales e internacionales tan valiosos. Y yo tengo una cantidad de recuerdos… Cuando era el viejo Solís, hice varios espectáculos allí. De hecho, Locas Pasiones que hicimos con Hugo Fattoruso hace más de 20 años. Tengo muchas imágenes de ese espectáculo. Porque Cacho Bagnasco, que fue quien hizo toda la parte de diseño de escenario ese día, aprovechó mucho todo lo que era el viejo Solís, levantando las cortinas y los telones. Había escaleras de hierro en esa época que se veía que iban a los camarines. Una cosa muy mágica. Y después tuve la suerte de poder visitar el Solís cuando estaban en la restauración, ver a los artistas plásticos de Bellas Artes restaurando esa cúpula tan increíble que tiene el teatro, esa cosa tan artística que tiene el teatro desde que te sentás en la platea, ¿no? Por suerte, ya he podido tocar varias veces en el nuevo teatro Solís, que digamos, esta cosa de primer mundo que tiene, tan tecnológica con tantas posibilidades, es una mezcla de felicidad de tocar en una sala tan bien equipada, con tantas posibilidades, y a la vez con tanta carga histórica. Me gusta pensar también que alguno de los que van a estar en ese espectáculo, los más jóvenes de repente, no hayan estado nunca en ese escenario, y pensar que hay público que de pronto nunca estuvo en el Solís después que se restauró. Es un lindo encuentro.

¿Te genera nostalgia cuando lo ves actualmente?

No soy muy nostalgiosa, nunca me he dado mucho tiempo para mirar para atrás más que para tomar impulso como dice el dicho. Tengo buenos recuerdos.

¿Cuál fue tu mejor momento en él?

El mejor recuerdo que tengo más reciente es verlo a Hugo Fattoruso todo vestido de rojo, porque volvimos a hacer Locas Pasiones cuando cumplimos los 20 años, vestido con un traje rojo sentado en el piano, calentando los deditos antes de que entrara la gente. Ese es como el más vívido que tengo de los últimos. Y de los primeros, bueno… Me recuerdo de minifalda con un vestuario así muy ochentero, haciendo mi primer espectáculo en el Solís con muchos nervios, estaba muy, muy asustada. Hacía muy poco que empezaba como solista. Tengo fotos de ese día, las miro y casi que ni me reconozco (ríe).

¿Qué expectativas tenés con el show a presentarse?

Todas y las mejores. La oportunidad que te digo, de que se encuentren dentro de un teatro un público que habitualmente no está en el país, o que está en el país y puede viajar a Montevideo. Gente que está en el interior. Y me da mucha ilusión tocar en una fecha tan cercana al verano, porque yo cumplo el 2 de enero, y es casi como festejar mi cumpleaños en el Solís un poco anticipado (ríe). Es un lindo motivo de reencuentro. Con los que estamos arriba del escenario ni que hablar que es nuestra despedida del año y con los que vengan a la platea ni que hablar. 

Sacando un poco de contexto lo que va a ser este espectáculo, ¿si tuvieras que hacer un breve análisis de tu carrera, como sería?

¡Ay, qué difícil! Siempre esas cosas se las dejás a los demás, ¿no? Creo que he mantenido bastante una característica, yo le llamo eclecticismo. Todo empezó porque no quería que me encasillaran en ningún lado, muy inmadura mi postura, realmente, pero bueno… sincera. Y después le encontré el gusto a eso. Yo que soy compositora, limitada, pero compositora al fin, mi universo como compositora es muy acotado. En cambio, mi universo como intérprete, que es un lugar que frecuento desde los principios de mi carrera, me da la posibilidad de navegar todos los ríos que yo quiera, meterme en océanos, en charquitos, o sea, me da la posibilidad como intérprete de expresarme en distintos paisajes. Eso me ha permitido hacer de todo.

¿Cómo viviste la experiencia de tus inicios en el grupo Rumbo, el cual transitaba una difícil época de nuestro país?

Sí, plena dictadura. Para mí, era una reunión de amigos. Era juntarme con gente que conocí en el conservatorio, que quería pila, con la que me divertía muchísimo. Nosotros ensayábamos mucho, y yo creo que gran parte de ese mucho de ensayar era porque nos sentíamos muy bien entre nosotros y muy a gusto con lo que estábamos haciendo. Eso fue como nuestro salvo conducto, digamos, para atravesar una etapa horrorosa. Cada uno tenía una historia personal en su familia, gente presa o exiliada. Y Rumbo era como una especie de remanso para nosotros. Como la posibilidad de hacer algo que nos gustaba mucho y a la vez tenía éxito. Yo nunca lo viví como una militancia ni nada parecido. Para mí la militancia o la postura política como persona siempre corrió por otro lado.

En la década de los ‘90 comenzó tu carrera como solista. ¿Qué es lo que más te ha marcado en el transcurso del tiempo en cuanto a experiencias al respecto?

En el ’85 grabé mi disco como solista. Pero llegó al disco de oro y llegó a las presentaciones en el ’90. Yo fui madre, me dediqué a otras cosas y ahí empezó mi carrera solista muy ligada a Jaime Roos que fue el productor de mis dos primeros discos. Las Tres que fue una experiencia preciosa que aprendí mucho como productora también. Todo lo que yo sé de producción ahora, la base de todo, la aprendí con Jaime y con Las Tres.  

Teniendo en cuenta que sos una de las referentes en cuanto a la música femenina y composición de nuestro país. ¿Esta vez de qué manera nos va a sorprender el repertorio?

Bueno, tengo muchas ganas desde hace tiempo de visitar muchas cosas de mi primer disco solista. Lo estamos ensayando con mucha ilusión, porque por supuesto los músicos que tocan conmigo y los que van a cantar conocen ese repertorio de escucharlo y nunca lo tocaron naturalmente. Entonces estamos muy ilusionados ensayando eso. Por supuesto que a partir de eso una cantidad de canciones que forman parte de mi repertorio de los últimos 20 años.  La posibilidad de hacer repertorio nuevo junto con Gabriel Peluffo y con Florencia, eso para mi es muy importante y vamos a hacer un estreno también de dos o tres temas que prefiero mantenerlos en la incógnita para que sean un poco más de sorpresa, sobre los que estamos trabajando mucho ya desde el primer ensayo.

Finalizando el año de esta manera, ¿qué perspectivas tenés para 2019?

El año que viene estoy cumpliendo 40 años de trayectoria así que supongo que será un año de mucha actividad, de mucho festejo. Tratando de que todo fluya y todo funcione, porque además doy clases, entonces tiene que haber tiempo para todo porque me genera mucho placer también ese aspecto. Mucha expectativa para los 40 años.

Florencia Araújo.

¡Escuchá el álbum Canoura en vivo en MUS!